Sep-Colima: algo está podrido

Escrito por: Federico López Ramírez.
La Secretaría de Educación en Colima está siendo manejada como si se tratara de un partido político. Jaime Flores, secretario de educación, en días pasados convocó a los supervisores y jefes de sector para –en forma pusilánime y con un doble discurso- tirarles línea e incitar al magisterio a revelarse contra el programa de escuelas de tiempo completo, al promover (a través de una funcionaria para él no asumir su responsabilidad), que los maestros tomen la decisión de cortar los horarios de sus escuelas, aclarándoles que si así lo hacen no recibirán la compensación correspondiente. Él argumenta que no cuenta con los recursos federales ni con las normas de operación del programa. Entonces, por qué no gira un oficio en ese sentido y punto.   La respuesta es muy sencilla, porque su objetivo es muy simple: primero, trata de crear un ambiente incertidumbre y enojo de los maestros con cargo a las autoridad federal; segundo, intenta responsabilizar al gobierno federal, de la probable desaparición de este programa, que por cierto, el gobernador en campaña se comprometió a sostener y ampliar y; tercero, intenta esconder su ineptitud del no pago correspondiente a los maestros.

   En lugar de trabajar para solucionar el problema Flores Merlo se ha puesto a trabajar en su modo porro y ello lo convierte en parte del problema, en contraste con la serenidad y responsabilidad con la que han venido actuando los docentes, sin renunciar a sus reivindicaciones laborales. ¿Será esa la visión de Nacho Peralta en la educación? ¿Peralta Sánchez, ante la pérdida de hegemonía del PRI en Colima, busca operar la Secretaría de Educación como un partido alternativo? No lo creo. Esta postura vulgar, facciosa y mediocre es una visión de Flores Merlo y la decadente facción sindical autodenominada institucional. Las preguntas entonces son: ¿por qué lo apoya Peralta Sánchez? y ¿Cuál es su objetivo más allá del educativo?

   Por su parte el Snte ha fijado su postura y la sintetizo así: 1. Total respaldo a los compañeros docentes; 2. “Solicitamos sea la Autoridad Educativa la que se encargue de informar a la sociedad colimense el estado que guarda el Programa de Escuelas de Tiempo Completo, el grado de afectación, la temporalidad y la exigencia de reglas de operación claras ante la instancia que corresponda.”; 3. Declaran estar realizando acciones en favor de los docentes; 4. Exigen el respeto a los derechos labores de los docentes y LES PERMITAN (a los docentes) TOMAR EN LIBERTAD LA DECISIÓN DE CONTINUAR O NO CON EL PROGRAMA y; 5. Manifiestan su solidaridad con los padres de familia y alumnos.

   Los puntos uno, dos, tres y cinco están muy claros y coherentes con el papel de la organización sindical. El problema es el punto cuatro.

   El punto uno es básico, pues toda organización sindical debe apoyar a sus agremiados, eso es elemental. El punto dos es clave: el secretario de Educación debe de dejarse de andar en grillas baratas y asumir la responsabilidad que le corresponde, para eso lo pusieron. Él y nadie más debe dar la cara de lo que ocurre con el Programa de Escuelas de Tiempo Completo y si no lo quiere hacer que renuncie y se vaya a su casa. No debe andar –con falsas poses que le “salen del corazón” y “de frente” cuando sabe que es pura demagogia y un intento de darle la vuelta a un  problema real. La Secretaría de Educación no es un partido político, no es el PRI. Si quiere manejar a la Secretaría como un partido político está muy equivocado, pues con las instituciones públicas no se juega. Su papel en la SE es desarrollar las políticas públicas que dictan desde la instancia nacional y apegarse estrictamente a la normatividad. Flores Merlo no debe mandar las instituciones al diablo, como lo está haciendo, sino todo lo contrario, deben dar la cara, como se lo exige el Snte y negociar y gestionar lo necesario ante las instancias correspondientes. El punto tres es indiscutible pues el papel del Snte es hacer lo necesario a favor de sus agremiados, no podría ser de otra manera.

El problema es el punto cuatro. Aquí parece que se les hace bolas el engrudo ¿Cómo que van a dejar a los docentes tomar “libremente” una decisión de algo que no les compete? 

   En este punto cuatro los extremos se juntan. El Secretario y el Snte se juntan, pues en privado, Flores Merlo instruyó a los supervisores a que los docentes tomaran con “libertad” en los colegiados si continúan o no en el Programa de Escuelas de Tiempo Completo, es decir, que la Secretaría de Educación local ya renunció a ejercer y marcar las directrices de las políticas públicas en materia educativa y el Snte –muy oficiosamente- comparte esta directriz como si se tratara de un pacto inconfesable. 

   Pensemos hipotéticamente, si SEP decide continuar con el programa ¿Qué pasará con las escuelas que decidieron recortar horarios?, y si la SEP decide suspender el programa ¿Qué pasará con las escuelas que decidieron continuar con los horarios de tiempo completo?, es decir, que la política es juagar con los niños y los padres de familia, que en este asunto los que menos importan son los niños y los padres de familia y los docentes. Ese es el problema de poner en la Secretría a alguien que está pensando como líder sindical y como dirigente político y no como responsable de una institución educativa pública.

   Los trabajadores de la educación, hoy en día, tienen muy en claro por qué con tipos como Flores Merlo y su grupo autodenominado institucionales se perdió el escalafón horizontal más importante como fue Carrera Magisterial y los maestros fueron sometidos a humillaciones tan fuertes como el uso de la fuerza pública para realizar evaluaciones punitivas a los maestros. Por ello no es extraña su forma de actuar, en este asunto, quien parece no entender las cosas es Nacho Peralta que le apuesta a la creación de conflictos, como si no fuera suficiente con la peor crisis de (in)seguridad pública que está ocurriendo en el estado.

   Hoy los ciudadanos están sufriendo en carne viva el tener en un puesto tan delicado a alguien que no sabe distinguir una institución pública como la Secretaría de Educación de un partido político como el PRI. Algo está muy podrido en la Secretaría de Educación en Colima.

   Hace muchos años, cuando terminé de leer el Amor en los Tiempos del Cólera de Gabriel García Márquez, me dejó fascinado una frase que dice: “que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites”, que la pronuncia Florentino Ariza. Si pensamos en la gestión de Flores Merlo al frente de la Secretaría de Educación diríamos: que es la estupidez, más que la razón, la que no tiene límites.

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