No es nueva la contingencia del HRU; en 2017 el gobierno ya había prometido atender carencias

Colima, México, Avanzada (29/11/2018).- Por segunda vez en menos de dos años, el Hospital Regional Universitario (HRU) —el principal nosocomio público de la entidad— enfrenta una contingencia en materia de desabasto de insumos y medicamentos, así como carencias de equipos e insuficientes recursos humanos para cubrir suplencias.

En marzo de 2017 ya se había presentado una situación similar, cuando el personal médico decidió suspender cirugías programadas por no contar con los materiales necesarios para garantizar una buena atención a los pacientes.

El pasado fin de semana, trabajadores de distintas áreas de la institución colocaron en la fachada del inmueble una lona en la que denunciaron las condiciones desfavorables en que se encuentra el hospital y se declararon laborando bajo protesta.

Suscrito por la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud y por la Sociedad Médica del Hospital Regional, el mensaje señaló:

“Los trabajadores de este hospital informamos que estamos laborando bajo protesta debido a la carencia de material de curación e insumos quirúrgicos, medicamentos, laboratorio, rayos X y cobertura de suplencias. Nos eximimos de toda responsabilidad por la falta institucional de lo necesario para llevar a cabo nuestro trabajo, como lo marcan las Condiciones Generales de Trabajo”.

Después de una visita realizada el sábado 24 a las instalaciones, la diputada local Blanca Livier Rodríguez Osorio, del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) constató las condiciones del hospital y publicó en sus redes sociales que ese día se aplicó ahí un plan de contingencia por falta de anestésicos y por tanto se detuvo la cirugía electiva.

Añadió que el gobernador, José Ignacio Peralta Sánchez, estaba enterado de la situación y “nosotros inmediatamente fuimos a pedir información y nos encontramos al secretario de Salud, Miguel Becerra, quien nos aseguró que hoy mismo se solucionará esta situación”.

Tres días después, la legisladora y su compañero diputado Vladimir Parra Barragán, vocero de su bancada, denunciaron que el sistema de salud de Colima se encuentra colapsado y que desde hace seis meses no se ofrece el servicio de laboratorio a los pacientes que acuden al HRU a pesar de que este nosocomio recibe recursos federales provenientes del Seguro Médico Popular.

Así también, dijeron que se encuentran suspendidos los exámenes generales de orina, mientras que el área de rayos X funciona con equipos que son prestados o rentados, además de que una ambulancia equipada que se entregó hace menos de un mes, y en la cual se invirtieron 800 mil pesos, ya no funciona porque le retiraron los instrumentales médicos como el desfibrilador y monitor.

Después de estas denuncias, el gobierno estatal emitió este miércoles 28 un comunicado en el que tras reconocer la situación de contingencia que se vive en el hospital, aseguró que ya se está atendiendo la problemática.

Indicó el documento: “El Gobierno del estado, mediante la Secretaría de Salud, atendió los planteamientos de los trabajadores para superar el plan de contingencia preparado para garantizar el abasto de insumos y mantener la prestación de atención médica sin afectar a los usuarios de los servicios en el Hospital Regional Universitario”.

Lo anterior, añadió, fue resultado de una reunión convocada por el secretario de Salud la noche del 27 de noviembre con los equipos administrativos de la dependencia y la dirigencia de la sección 30 del sindicato de trabajadores de la salud, en la que “acordaron los mecanismos y prioridades para atender la contingencia”.

Posteriormente, el gobernador del Estado, José Ignacio Peralta Sánchez, recibió al titular de la Secretaría de Salud, al dirigente sindical Héctor Pizano Larios y al secretario de Finanzas, Carlos Noriega, con quienes determinó las acciones a seguir para cumplir con lo programado.

“Los acuerdos se centran en el abastecimiento gradual de insumos y medicamentos, aceleración en procesos para equipamiento, reingeniería en el abasto y lo relativo a la cobertura del personal de suplencias. Con ello se atiende la prioridad de mantener garantizada la prestación de servicios de atención médica a usuarios que requieren atención hospitalaria”, concluyó el boletín.

Sin embargo, una situación parecida a la que se vive ahora en el HRU ya había sido denunciada por los trabajadores y personal médico en marzo del año pasado ante el entonces secretario de Salud, Ignacio Villaseñor Ruiz.

En aquella ocasión también fueron suspendidos varios de los servicios ordinarios, con excepción de las urgencias, debido a la falta de medicamentos, insumos e instrumental médico para desarrollar su labor, así como deficiencias del equipo tecnológico e infraestructura del hospital.

Ante el funcionario, los trabajadores denunciaron que se había llegado al grado de que en ocasiones ni siquiera disponían de jeringas, alcohol, desinfectantes, guantes, cubrebocas, gorros y normogoteros, entre otras cosas.

También hubo solicitudes de abatir el rezago en la dotación de uniformes para residentes, la falta de cobertura de incidencias programadas y no programadas del personal, además de reparar el equipo electromédico en mal estado.

Una enfermera denunció que muchas de las camas de los pacientes tienen los colchones rotos y por su deterioro no se puede dar la posición adecuada que el médico les indica. Peor: no existen tomas de oxígeno en todas las camas, lo que ha generado situaciones de urgencia cuando un enfermo tiene una crisis respiratoria.

Tras escuchar a los trabajadores, el entonces secretario de Salud, Ignacio Villaseñor Ruiz, anunció un plan de contingencia con el objetivo de “continuar la funcionalidad operativa del nosocomio y garantizar la atención médica segura y oportuna, además de priorizar el abasto suficiente de medicamentos e insumos”.

El funcionario afirmó entonces que, ante la urgencia expuesta, se tendría de manera inmediata lo básico para la operación del hospital, comenzando con la gestión y atención para aumentar el abasto de medicamentos y material de curación.

Veinte meses después, a pesar de que en una reciente comparecencia ante el Congreso local el actual secretario de Salud había expresado que se encontraban asegurados los servicios de atención a la salud en todos los rincones de la entidad, estalló esta nueva contingencia en el principal hospital del estado.

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