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La brújula y el velero

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Columna
El puercoespín 

Cuenta O. Yajot en un texto, sobre el materialismo dialéctico, una parábola muy peculiar sobre la libertad.

¿Quién es más libre, la brújula o el velero? Pregunta.

Argumentos de las partes:

El velero.- Yo soy más libre porque voy a donde quiero. Si quiero voy al sur, al nore, al este o al  oeste. El viento que sople más fuerte es mi impulso y yo me dejo llevar. Soy libre, nada me impide ir a cualquier parte. Los límites son la ausencia de viento, pero a nada estoy atado. Soy totalmente libre.

La brújula.- Yo soy más libre, pues siempre estoy señalando hacia el Norte. Mi tarea y mi misión es indicar el Norte; por lo tanto, soy más libre porque sé que señalar el Norte es mi tarea primordial. Conozco mi tarea y eso me hace totalmente libre.

Mis amigos y su libertad

Tengo muchos amigos que piensan que son libres porque opinan como el velero. Dicen ser libres porque poseen la libertad basados en su identidad personal, en su individualidad celosamente custodiada con todas sus fuerzas; sin embargo, muchos de lo que dicen defender su libertad a la vida privada ya la perdieron, desde hace mucho tiempo, y no se han dado cuenta, no saben que la extraviaron, no saben que no saben, que su vida individual expresada en su vida, estrictamente personal, hace mucho tiempo que no existe.

Su credencial del INE circula entre todos (gente común, empresas públicas, privadas y gobiernos de todos los niveles) y con ella su vida privada dejó de ser tal para compartirse entre todos y ellos no lo saben: 1. Su nombre completo (de pila y sus apellidos); 2. Sexo; 3. Edad; 4. Fecha y lugar de nacimiento; 5. Domicilio (entidad federativa, municipio, y localidad); 6. Tiempo de residencia en el domicilio; 7. Ocupación; 8. Firma (dato personal sensible); 9. Firma (dato personal sensible); 10. Huellas dactilares (datos sensibles); 11. Curp; circulan con gran velocidad y sin restricciones. Son datos biométricos, es decir, son propiedades físicas, fisiológicas, de comportamiento o rasgos de la personalidad atribuibles a una sola persona y son medibles; además viajan por todos lados como: banco porque, quizá más de una vez, entregó sus datos biométricos sensibles a una sociedad de servicios financieros; si pasó por algún aeropuerto también quedaron registrados sus datos biométricos; si ingresó a un coto privado de vivienda; si solicitó un crédito en una tienda departamental, entre otros lugares. 

Pero se sigue sintiendo que la información de su vida está a salvo. Grave error. Sus datos son tan públicos como manipulados diariamente y mis amigos siguen defendiendo su derecho a su vida privada que, de privada, solo tiene el nombre porque todo es público y manipulada a gran escala. Quien defiende la libertad de su vida privada está defendiendo una sombra de lo que fue la vida privada. Y no lo es más.

En Facebook, Twitter, Instragram, Whatsapp, etc., muestra toda su privacidad y su libertad individual que a cada rato hace pública, pero eso sí, defiende su privacidad como un león.

La pregunta es ¿Cúal privacidad si todos sus datos ya son públicos y ni cuenta parece haberse dado?

Por otro lado Google y Facebook manejan y manipulan a su antojo la información que los mismo ciudadanos colocamos en sus redes.

Y a parte los gobiernos “democráticos” de occidente nos vigilan a través de un sistema de espionaje llamado Pegasus -de la empresa israelí NSO- que accede a todos los dispositivos móviles inteligentes  de los ciudadanos que le interesa al gobierno en turno –El Gran Hermano de Orwell se quedó corto-. Edward Snowden declaró “Ellos espían a toda la oposición. Ellos espían a los jueces, periodistas e incluso a los maestros. Ellos espían a las esposas y a los niños, sus doctores y sacerdotes. Es inverosímil que tan hondo llega esta historia.”  

Nadie queda a salvo de los ojos de los gobiernos y empresarios que buscan manipular a los ciudadanos que se creen libres.

El velero es un preso de lo aleatorio de los vientos. Su destino es incierto y está sujeto a lo azaroso de los vientos. El velero tiene una falsa sensación de libertad basada en la incertidumbre de su destino. No sabe a dónde va y eso le da una falsa sensación de libertad. Su ignorancia es su falsa libertad y su debilidad que cree fortaleza.

En cambio la brújula sujeta a marcar una solo dirección y sentido, pareciera presa y atada sin posibilidades de ser ella misma; sin embargo, desde el momento en el que la brújula es consciente de su tarea es perfectamente libre. Su fortaleza está en conocer, esa es su libertad.

La clave está en conocer. El conocimiento te da tu libertad.

Hoy veo a muchos amigos luchando porque sus datos no sean concentrados en un padrón para combatir la delincuencia porque creen que perderán su vida privada, error. Su vida privada hace mucho tiempo que dejó de existir que no lo sepan es asunto de ellos.

¿Quién es más libre? El que conoce y decide.

Espina uno.- El INE por segunda ocasión perdió el padrón electoral. Esos buenos para nada del INE son unos ineptos y, además, irresponsables porque por segunda ocasión los datos de 93 millones de mexicanos fueron robados. Los consejeros del INE deben irse porque son ineficaces y torpes.

Espina dos.- “La investigación Pegasus Proyect empezó hace meses por la filtración de 50 mil datos telefónicos que fueron ingresados a plataformas Pegasus de clientes de la empresa NSO Group.

Este programa es potente, toma el control de tu teléfono: te puede ubicar, hacer un seguimiento, grabar tu voz en cualquier momento, sacar fotografías, capturas de pantalla, ver tus mensajes de texto… Lo que hace Pegasus es lo que hacían 20 o 30 agentes de la Dirección Federal de Seguridad hace 40 años.” Declaró Mathieu Tourliere, periodista de la revista proceso. Pegasus se usa en México desde tiempos de Felipe Calderón. En eso se gastaban nuestro dinero estos miserables ladrones.

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