Connect with us

LOCALES

Las razones de la columna El puercoespín

Published

on

Compartir:

Columna.
El puercoespín.

Desde el próximo pasado miércoles 16 de junio he iniciado una nueva etapa en mi ritmo de comunicarme con la sociedad colimense, de allí, que he decido crear la columna El puercoespín

A continuación explico el sentido del cambio en mis colaboraciones en Diario Avanzada.  

Hablar y comunicarse con eufemismos es una forma amable de decirse las cosas, sin ofender a los demás, va desde la cortesía de las buena costumbres hasta la hipocresía más ruin; sirve para sostener una conversación que dicta la amabilidad humana, pero también para esconder el veneno de la mentira, así  como, la falsa lealtad empeñada.

Aspiro a escribir sin eufemismos y sin una falsa cortesía. Eso quiero hacer y lo voy hacer.

Los tiempos en México se están abriendo para bien. La aparición de las redes sociales son una muestra de que todos somos capaces de verter nuestra opinión y que, sin ser ningunos doctos de la lengua, todos podemos escribir nuestra opinión y compartirla con los demás. Los opinólogos, los comentócratas de los periódicos y los medios masivos de comunicación están en crisis porque su arrogante pretensión de ser los creadores de la opinión pública quedó enterrada el día que nos enteramos que, entre nosotros, podemos decirnos muchas cosas sin necesidad de intermediarios.

Yo quiero opinar los lunes, miércoles y viernes, en este espacio, para compartirlo con todos los colimenses sin la mayor pretensión que la de ser leído. Llevo un poco más de dos años y medios, aproximadamente, publicando mis opiniones en este portal (Diario Avanzada). Y he encontrado que los asuntos de interés público son muchos y escribir una, dos o tres veces no son suficientes. Mi escaza disciplina y mi tiempo tan solo me permiten escribir tres veces por semana, y espero, con quien decida leerme, compartir un punto de vista que, quizá no sea el más docto pero sí será auténtico y sincero, y eso en sí mismo, ya tiene un valor humano.

Como bien dice José Saramago “He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro.”  Hoy, públicamente, conocemos que los llamados intelectuales, opinadores, comentócratas, locutores de radio y televisión vendían la persuasión o el convencimiento por millones de pesos. Y la primera idea que nos vendieron fue la falsa idea de que eran libres pensadores, constructores de críticas al gobierno en turno e interpretaciones de la realidad hechas con base en sesudos análisis científicos, nada más alejado de la realidad que eso. Ganaban millones y se hicieron de mucho dinero que la única pobreza que poseían era la precariedad  de ideas.

Hoy en día hemos descubierto que todos tenemos algo que decir y compartirlo con los demás, esa es mi pretención y ninguna otra.

El puercoespín será una columna que tratará de seguir sosteniendo mi verdad, mi apreciación de la realidad sin eufemismos –en la medida de lo posible-, incluso, con rudeza, pero no exento de criterios e información bien fundados.

Los políticos no quieren que se sepa de su vida privada porque es una manera de ocultar sus excesos, sus enriquecimiento explicable y sus malas conductas. Yo estoy convencido que los políticos si quieren hacer vida pública deben sacrificar su vida privada porque lo público debe ser cada vez más público pues la privacidad es un pretexto vestido de legalidad y de derechos humanos usados para esconder sus errores, horrores y transas. 

El puercoespín será un objeto que debe tomarse con mucho cuidado pues, hoy en día, la descalificación y el insulto están a la orden del día pues descalificar e insultar es lo más fácil, construir argumentos es un poco más difícil. Los políticos, sus amanuenses y lambiscones -incluidos los partidaristas ideologizados-, seguirán insultando porque esa es su identidad y su razón de ser. Debatir es difícil y precisa de pensar, conocer y sentir. Crear argumentos con sentido, informados y que nazca de los sentimientos también está un poco más difícil. Los políticos son groseros por naturaleza; sus lambiscones de eso viven; los seguidores exacerbadamente ideologizados lo disfrutan.

El ejercicio del criterio es propio de hombres y mujeres libres, a eso aspiro yo.  Espero no defraudarles.

La inseguridad, la corrupción y la impunidad serán mis centros del ejercicio del criterio y deben tomarse con mucho cuidado como las espinas de El puercoespín.

Compartir:

AYUNTAMIENTO DE MANZANILLO

UNIVERSIDAD DE COLIMA

CONGRESO DEL ESTADO DE COLIMA

SAINZ AGENCIA DE PUBLICIDAD

AGREGADOS EL SEIS

RINCON DEL MAR

Más leidas

Copyright © Diario Avanzada.