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Crónica de un conflicto provocado: La huelga del SUTNOTIMEX y las de dos alas en la 4T

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Responsable de la publicación: Josué N. De la Vega Morales.

Por:BloquePopular

     Por un ambiente enrarecido artificialmente contra los trabajadores por quien es directora de Notimex, Sanjuana Martínez, el sindicato de la empresa se vio obligado hacer uso del espacio público para dar a conocer lo que en ese centro de trabajo estaba viviendo, y, al mismo tiempo, para convocar a la solidaridad en defensa a sus agremiados quienes estaban siendo despedidos. Con una conducta típicamente patronal-intolerante y antisindicalista, la autoridad acusa a la organización sindical de haber construido una “mafia” que secuestró a la agencia de noticias del Estado mexicano, y por ello, arguye la señora Martínez, la empresa está en una situación de quiebre financiero por el nepotismo y corrupción existente, y reitera, que es necesaria una limpia. 

     La señora Martínez, sin embargo, hace mutis de administraciones pasadas. El problema financiero lo atribuye en exclusiva a la cuestión sindical y, en particular, al Contrato Colectivo, por eso, a la fecha, no hay demanda alguna de su parte para fincar las responsabilidades a quienes correspondan, a las autoridades anteriores. A quien aventó los dardos envenenados fue a la organización sindical, culpándola de la crisis financiera y haciendo público situaciones personales, tratando con ello de provocar divisiones y mermar sus filas. No quiere ningún contrapeso, en ese sentido, la propuesta patronal, si a eso puede llamarse propuesta, es desintegrar a la organización sindical y despedir al mayor número de trabajadores, puesto que son una “mafia”. Bajo esa premisa, es imposible cualquier negociación. Por eso, ante propuestas y contrapropuestas de la dirigencia sindical para lograr una solución; siempre hubo oídos sordos; una actitud tozuda.

     Sanjuana Martínez se cobijó para justificar sus acciones, al inicio del conflicto, en la llamada política de Austeridad Republicana para señalar que debido al recorte presupuestario era procedente el despido de personal, haciendo de esa manera responsable indirecto de lo que sucedía a la autoridad federal. Inmediatamente después, acusó a la parte sindical de ser una “mafia” y, con ello, abrió juego. No ha sido respetuosa del derecho, en todo momento ha violado las reglas civilizadas del juego laboral. Los despedidos que consumó estuvieron al margen de la ley, las liquidaciones, la violación al derecho de huelga. Uno se pregunta: ¿Habrá sido todo esto del conocimiento del presidente, y avalado por él?  La respuesta está en el aire. 

     El sindicato, en afán conciliador, en todo momento buscó el diálogo con la patronal para llegar a acuerdos y no ir a la huelga, su propósito principal es la reinstalación inmediata del personal despedido. No obstante, encontró todo tipo de objeciones que impidió una salida. Ante eso, se vio obligado a dejar su ostracismo en que por años se ha encontrado como organización fuertemente burocratizada; recibió apoyo en los llamados sindicatos independientes, entre ellos, el Situam, FAT, Stunam, UNT, STRM, entre otros. Y como prueba del respaldo a Sanjuana Martínez, en ningún momento la autoridad federal buscó mediar en el conflicto, por el contrario, el presidente de la República públicamente señaló que no le preocupaba que estallara.

     Podemos decir entonces que la dirección de la agencia despidió a trabajadores, no por problemas estrictamente financieros sino para reducir la fuerza de la organización sindical; según la autoridad, eran por: jubilación, por no comprobar su asistencia en el centro laboral o por incumplimiento de sus labores, etc. La política de Austeridad Republicana que tanto esgrimió en principio Sanjuana Martínez como justificación, quedó, a partir de este momento, al margen. Hizo limpia de trabajadores, a diestra y siniestra -ese era su propósito inicial-, para tener el campo libre para formar un sindicato “blanco”, patronal, el Sindicato Independiente de Trabajadores de Notimex (SITNotimex) con gente de sus confianzas en sustitución de los despedidos. Increíble que un gobierno que se autodesigna de izquierda permita y fomente este tipo de acciones en su propio gobierno. El sindicato, recién formado, exigió inmediatamente la titularidad del contrato bajo el argumento de ser mayoría. Ahora era, todo o nada. Es una declarada guerra frontal.    

     En una actitud sorprendente, iniciada la huelga, el presidente se congratuló de que la hubiera, al señalar: “En todo el periodo neoliberal no había huelgas y fue cuando sometieron a los trabajadores y fue cuando se desplomó el salario de los trabajadores. Qué bueno que ahora hay huelga.” En voz del presidente de la República, se hace evidente con sus palabras que el interés de los altos funcionarios de la 4T es llevar a la huelga a los trabajadores de Notimex para liquidarlos en las urnas, donde se daría la puntilla final. Avalaba así las acciones que durante todo el proceso del conflicto emprendió la directora general de la agencia contra el sindicato.

     La huelga tan deseada y buscada estalla el viernes 21 de febrero. Con una actitud francamente provocadora, la dirección de Notimex incumple acuerdos y busca romper la huelga. Utiliza la presencia de la agencia entre los medios de comunicación, y hace uso de ellos para que difundan en exclusiva su punto de vista y acusaciones contra el SUTNotimex, en particular contra sus dirigentes. El periódico La Jornada se convirtió en uno de los voceros, rompiendo con su tradición histórica.

     Con afán de lograr acuerdos, los huelguistas reiteran la demanda principal: negociación de cláusulas en que haya prestaciones excesivas del contrato colectivo, y abonar con ello el camino para la reinstalación inmediata de los trabajadores despedidos. Siempre, Adriana Urrea Torres, secretaria general del gremio, estuvo abierta a escuchar propuestas, tan es así que firmó, previamente, un acta de abdicación a los beneficios directos al Comité Ejecutivo Nacional. Empecinada la autoridad de obtener el control absoluto de la agencia, se negó a negociar. Así llegamos entonces a la huelga.  

     El 21 de febrero los trabajadores ponen, en las instalaciones del centro de trabajo, las clásicas banderas rojinegras. De manera festiva coreaban: “Sanjuana, Sanjuana, ahí viene Adriana.”. La patronal estaban seguros de ser mayoría, siguió por eso persistente en no negociar; su gente hace de esquirol y trata de romper la huelga bajo el pretexto de querer trabajar: “mientras ustedes gritan, nosotros trabajamos”, decían sus pancartas; “seguiremos trabajando al 100%”, señalaba la dirección general, y acusa al sindicato de secuestrar, en las oficinas, a trabajadores que asistieron a laborar, por lo que interpondría una demanda ante la Fiscalía General de la Republica por secuestro. Era un ambiente sumamente ríspido. La acusación se demostrará falsa; la misma FGR desmiente el secuestro. De nueva cuenta, queda en evidencia el encono y mentiras de la directora contra los trabajadores afiliados al SUTNotimex. Daba muestras de su soberbia e intransigencia, y su indisposición al diálogo.

     Bajo este ambiente de acusaciones, intrigas y presiones para dividir a los trabajadores; trata de que abandonen las filas del SUTNotimex y se afilien al sindicato patronal. Llega entonces el 25 de febrero, día del recuento, para determinar la validez del paro. Simultáneamente se sabría cuál de las dos organizaciones tiene la mayoría entre los trabajadores y la titularidad del contrato colectivo. Hasta el último momento, la dirección general sigue maniobrando, ahora, quiere dejar a los trabajadores despedidos fuera del padrón de votación elaborado por ella misma; busca imponerlo a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para levantarse con el triunfo. 

     La votación se realiza en campo “neutral”, en la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, teniendo como padrón oficial el elaborado por la Secretaría del Trabajo con base a los datos emitidos por el IMSS y el informe de la Junta Especial competente respecto a los Juicios en Trámite. Los nervios están a la orden del día. La historia laboral del país ha mostrado de qué lado están siempre las autoridades laborales: del lado de la patronal. Las dudas invadían el ambiente. Se observan caras tensas. El silencio por momentos se vuelve insoportable. A pesar de ello, es el momento de la unidad y de la firmeza de principios. Así va pasando uno por uno a la urna a emitir de manera secreta su voto. Vendría finalmente el recuento público. La gente expectante. En una acción sin precedentes, la autoridad laboral realiza con imparcialidad el escrutinio y cómputo del voto. 

     El número de integrantes del padrón es de 166 autorizados para emitir su voto directo y secreto. El recuento preliminar arroja 141 votos, 81 a favor de la huelga del SUTNotimex y 60 contra la huelga, que promovía el sindicato patronal. Al término del conteo, y de manera espontánea, los trabajadores se liberaron de la presión y a coro: “Si se pudo”, “Si se pudo”. Ya fuera de la PFDT, la secretaria general Adriana Urrea Torres, al dirigirse a la gente que la esperaba, dijo entusiasmada: “la mayoría de los trabajadores voto a favor de la huelga”. Todo era alegría.

     La contraparte estaba en otro lado y con otro ánimo. Ante el resultado inesperado para ellos, todo eran caras largas y reuniones múltiples. Creyeron que doblarían las campanas los trabajadores que respaldaban la huelga, y a lo largo de la jornada guardaron silencio, confiados en ganar. Al final, la sorpresa. Ante ello, preparan un golpe jurídico. La patronal explotó contra la Secretaría de Trabajo y Previsión Social y la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje que, a decir de ella, estuvieron en contubernio con el SUTNotimex para orquestar el fraude a favor de este último, por eso, indicaba, permitieron una serie de arbitrariedades, como el otorgar voto a trabajadores que la autoridad había despedido y otras anomalías. Señaló que presentaban ante las instancias laborales 34 impugnaciones a la huelga. 

El conflicto habrá entonces de continuar. Los trabajadores tendrán que tomar fuerzas para mantenerse firme, es difícil, pero necesario. La resolución del choque entre visiones diferentes en la 4T en este conflicto se decidirá, finalmente, por AMLO, quien dará luz si está dispuesto a una alianza con los asalariados y sectores populares que den orientación de izquierda al gobierno, o quedará en la jaula del Capital, que parece de su agrado.

Bloque Popular no comparte la opinión de Rayuela del Periódico La Jornada que señala que la consulta de Notimex fue de locos, y hubo fuego amigo. Para nosotros, miembros de Bloque Popular, lo sucedido fue un choque en la 4t entre posiciones antilaboristas y posiciones liberal-democráticas en la que la Secretaría del Trabajo y la Junta de Conciliación y Arbitraje, en ejercicio de sus atribuciones, resolvieron con la autonomía que la Ley del Trabajo les otorga en la resolución de conflictos laborales. El fuego amigo, por el contrario, se ubica en otro lado, en aquellos que atentan o avalan la violación de los derechos de los trabajadores, y los que traicionan sus principios. (BP8) 

¡Exigimos respecto a los resultados ¡

¡Exigimos reinstalación inmediata de los despedidos ¡

¡Fuera de Notimex Sanjuana Martínez ¡

¡Viva el SUTNotimex¡

¡Por la unidad de los trabajadores ¡

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