Actualmente “la cartera total de financiamientos de Banobras en el estado es de aproximadamente mil 134 millones de pesos”, señaló el delegado de esta institución en Colima, Omar Magaña Ceballos, cantidad que aclaró es sin sumarle aún los endeudamientos autorizados este año, que cabe recordar son 40 millones para Manzanillo, otros 40 para Colima, 16 para Tecomán, así como 15 más para Villa de Álvarez y que aún no han sido ejercidos.
Magaña Ceballos explicó en entrevista que de esos más mil 100 millones de pesos en deuda que ya se tienen, aproximadamente un 33 por ciento corresponde a los municipios y el resto al Gobierno del Estado, pero aclara que hay “cero cartera vencida”.
Según el economista, si bien la reestructuración que se hizo en el primer semestre del 2008 a nueve de los municipios y el estado funcionó, la caída de las participaciones federales contribuyó a que no se lograran los objetivos principales, que eran “estabilizar las finanzas públicas de una forma más sólida, pero fundamentalmente pudieran destinar mayores recursos propios a obras y servicios públicos”.
Y aunque acepta que “contra la deuda que se tenía antes de la reestructuración y después de la reestructura”, el crecimiento de la misma fue de “aproximadamente de un 8 por ciento”, destaca la importancia de haber hecho la reestructuración hace dos años, porque de lo contrario asegura que la situación de algunos municipios actualmente sería “delicada”.
En cuanto a si los municipios —que les fue aprobada la modificación de su ley de ingresos este año para endeudarse más— tendrán la capacidad de pago sin comprometer más sus finanzas, explica que Banobras no es promotor de endeudamiento, pues su función es únicamente apoyar a las instituciones, y que además ellos no otorgan ningún financiamiento “si no viene aprobado por el cabildo y por el Congreso”, órganos que considera en su momento debieron conocer y analizar la proyección del endeudamiento solicitado.
Sin embargo sostiene que hasta el momento “los financiamientos que tienen contratados los municipios, el Ivecol y el estado no constituyen en lo absoluto una variable que presione sus finanzas públicas”.
A decir del economista, para reactivar la fortaleza de las finanzas públicas del estado y los municipios, se necesita fortalecer también la base económica de cada municipio y el propio estado.
Y pone por ejemplo al municipio de Manzanillo, que “tiene una base económica sólida y diversificada; turística, industrial y energética, es un municipio que ha sabido administrar mejor sus finanzas públicas, pero trae una recaudación de ingresos propios por arriba de la media de los municipios, no solo mejoraron la eficiencia de recaudación, sino que además tiene una base económica más amplia a quien cobrarle”.
Lo cual sucede al contrario en la base económica de Ixtlahuacán, que señala “no tienen nada”, por ello insiste: “tenemos que apostarle a la base económica de cada municipio y del estado en general”, de manera que considera importante se conozcan “las vocaciones productivas” de cada uno de ellos.
También cree fundamental que las administraciones “disminuyan y que hagan más eficiente su gasto corriente, pero hay temas en los que no podemos entrar más porque violaríamos temas de autonomías, pero llegamos a una serie de recomendaciones”, afirma el entrevistado.
Para finalizar, dijo que el tema de las finanzas públicas no solo es cuestión de Banobras “sino todos los que participan en esto, como el cabildo, el legislativo, el ejecutivo estatal, federal y municipales, todos que tenemos que asumir un papel más objetivo, transparente y eficiente porque hablamos de recursos públicos”.