
La exhibición se compone de 90 obras, entre pinturas, cartas, esculturas y dibujos, del maestro Cuevas y 34 de su esposa, la colorista Beatriz del Carmen.
“Mi esposa Beatriz del Carmen y yo somos como dos mundos distintos pero que poseen el mismo centro. Ella es mi musa, yo soy su inspiración, lo que ha dado como resultado nuestra reciente exposición Mundos Concéntricos”, destacó el artista mexicano José Luis Cuevas.
La muestra con la que arranca el año el Museo José Luis Cuevas, estará abierta al público hasta el 4 de marzo.
La exhibición se compone de 90 obras, entre pinturas, cartas, esculturas y dibujos, del maestro Cuevas y 34 de su esposa, la colorista Beatriz del Carmen.
“Es bien sabido que estoy muy enamorado de mi esposa, pero debo admitir que al ver la obra en el museo que lleva mi nombre, me siento dichoso, no sólo de ver las piezas inspiradas en el amor de mi vida, sino al observar reunido el producto de mi gran vicio: el arte”, citó el artista.
Las más de cien obras exhibidas fueron realizadas en el estudio de ambos artistas. Algunos cuadros son autoría de los dos y otros simplemente fueron hechos pensando en el otro.
“Beatriz del Carmen y yo nos metemos a nuestro pequeño estudio, a veces yo trazo el dibujo y ella, como es colorista, me dice que tonos le van bien a la obra. Trabajamos en equipo, qué mejor manera de trabajar que con tu amada esposa al lado”, mencionó Cuevas.
Mundos Concéntricos se divide en cuatro salas. El primer espacio presenta dos cartas que el maestro Cuevas le realizó a su esposa en diciembre de 2009, además de algunas pinturas en técnica mixta sobre papel y esculturas en bronce.
Las obras que no pueden dejarse de ver en esta sala son: Enciclopedia, Mujer con rosa y Autorretrato de Niño.
La siguiente sala incluye seis cuadros, la mayoría realizados bajo la técnica de óleo sobre hoja de plata. La característica de estas piezas es que abordan temas religiosos y eróticos.
La tercer sala reúne pinturas y esculturas realizadas por ambos artistas como El sueño, 2006 -en el cuadro aparece Beatriz del Carmen dormida sobre el mar y detrás de ella se encuentra José Luis Cuevas-, y Nuestra Cruz 2005.
En la última sala resaltan las pinturas con relieve como Pensando en tí, un autorretrato de Beatriz del Carmen que agrega una escultura en forma de mariposa, la cual da efecto de volumen.