Más allá del espantoso vestido que usó Anna Kendrick en los Golden Globe, se encuentra una actriz muy joven (nació en Portland, EU, en 1985), pero con una trayectoria larga y exitosa principalmente en teatro. No se subió a la fama con “Twiligth”, ella ya traía una carrera que la llevó a ser considerada por el director Jason Reitman para ser la coestrella de George Clooney en la película del momento, “Up on the air” (Amor sin escalas), que llega mañana viernes a las salas nacionales.
En entrevista, la actriz confiesa el “terror” que le produjo saber que iba a compartir cartel con el actor de “Syriana”. Sin embargo, la experiencia resultó grata.
—¿Quedaste a gusto con la película?
—Sí. Estoy orgullosa de ella. Creo que es por mucho mi experiencia favorita en cine, la más divertida y gratificante.
—Natalie Keener es un personaje muy diferente a ti, ¿te dio miedo hacerlo?
—Ríe- Sí, pero esa fue la parte divertida. Natalie hace cosas que me gustaría hacer y no se arrepiente de nada, por eso fue fácil interpretarla. Además, gritarle a George Clooney fue catártico.
- Debió de ser un día bueno en el set.
Exacto, fue pesado como todos, pero hubo mucha diversión. No es frecuente que tengas la oportunidad de poner en su lugar a George Clooney. (ríe)