Por mandato constitucional, el Gobernador debe pedir permiso al Congreso para viajar

Al gobernador de Colima lo he visto en fiestas con Carlos Salinas y Slim, en otros estados, inaugurando el Champ Boat Fórmula 1, presentando la Agenda 20-30, en la toma de posesión del gobernador del estado de Puebla, en el informe de gobierno de otro mandatario, corriendo en las faldas del Castillo de Chapultepec, en eventos partidistas en el Estado de México vitoreando a su candidato.

Pero en contraste, no he visto el beneficio para Colima de la relación con Luis Videgaray, por ejemplo que bajen recursos para la construcción del C5, ya que Sánchez al tomar posesión como gobernador de Colima prometió que iniciaría de inmediato y a la fecha pasaron 16 meses sin que se coloque la primera piedra.

No puede, quiere ni se ocupa de combatir a los grupos criminales que roban a los ciudadanos, autos, casas, niños, trafican drogas, gasolina, piratería, extorsionan, secuestran, esclavizan personas o las prostituyen, menos hemos sido testigos de que castigue la corrupción de miembros de su partido político en el sexenio pasado, la impunidad que se vive luego de que nos mostró una auditoría en donde el diagnóstico que nos dio fue un Colima con finanzas quebradas, es del nivel de la delincuencia organizada.

Sánchez realizó 140 viajes en 16 meses con cargo al erario, tuvo un costo de 14 Mdp. En lenguaje llano, de los 16 meses de su gobierno, 5 estuvo fuera de Colima.

La Constitución Política del Estado de Colima contempla en el Capítulo III, Artículo 33, inciso XV, que el Congreso de Colima deberá "otorgar permiso al Gobernador para salir del territorio del Estado cuando su ausencia fuere mayor de treinta días".

Es tal la ausencia de gobierno en Colima que en el Congreso del Estado, el mismo gobernador reconoció que "el estado de derecho estaba fracturado", lo que significa que hay un estado fallido. El estado fallido se presenta cuando los criminales saben que pueden delinquir y no serán sancionados, en Colima se denuncian 2 de cada 10 delitos y de las denuncias, se sanciona a 1 de cada 10.

La procuración de justicia falla, Colima es primer lugar nacional en homicidios desde hace más de un año, y el procurador nos repite la letanía sabida que es "una riña entre cárteles de la droga", parece que ignora que él es el responsable de que esos criminales operen impunes en nuestro estado.

Afuera del Palacio de Gobierno hay un plantón a sol y lluvia, de una familia de campesinos desde hace más de 60 días piden la destitución del Secretario General de Gobierno, por un presunto despojo de tierras, este problema lo debió atender en mandatario de inmediato porque Sánchez es el responsable de garantizar los derechos humanos de los ciudadanos, mismos que él, se hace cargo de violentar.

Las oficinas de la SE se encuentran tomadas por la Sección 6 y 39 del SNTE, piden que el gobernador designe a un interlocutor y desconocen al secretario de Educación.

En el sector Salud, los médicos pararon labores para exigir las herramientas necesarias para la realización de su trabajo y atender las necesidades de los derechohabientes.

Cuando el exsecretario de salud Carlos Salazar Silva renunció a esa dependencia, señaló que dentro de esa secretaría había una "fiesta" y no trabajaba el personal, pero que no contó con el respaldo del gobernador para corregir el rumbo.

La exsecretaria de Desarrollo Social dejó la administración evidenciando una parálisis en esa dependencia pues nada caminaba sin la autorización burocrática del mandatario.

Los problemas que aquejan al estado son muchos y Sánchez no los resuelve, él es el único responsable de los yerros de su administración, puesto que él escogió a sus amigos para convertirlos en secretarios de estado y hoy vemos que no dan resultados.

El pueblo de Colima se hunde en la miseria, aún cuando Sánchez se empeña en aparentar prosperidad, las personas no lo perciben así en sus bolsillos. Es ocioso discutir lo evidente.

La ausencia de gobierno en Colima tiene en lo inmediato consecuencias muy graves para el estado.

Por ley, el Congreso debe restringir los vuelos del gobernador, con la salvedad de que explique modo, tiempo, lugar y compromisos de trabajo específicos que justifiquen su ausencia.

Para los "intelectuales orgánicos" que discutan la importancia de las horas burocráticas de Sánchez en el estado, les recuerdo que el derecho se perfecciona según las necesidades sociales, las grandes transformaciones legislativas emanan en ocasiones del riesgo de fractura en el gobierno; y hoy en Colima está en esa situación.