¿Cómo ayudará Mario Anguiano a Meade en Colima?

El gobernador José Ignacio Peralta Sánchez decanta al Partido Revolucionario Institucional. En los hechos así lo acredita luego de la renuncia de 600 militantes de este instituto político. Entre acusaciones de misoginia, olvido, desinterés y otras "lindezas", que expriistas hicieron del dominio público, se observa cómo los 600 votos que le permitieron ganar la gubernatura en la elección ordinaria se esfuman.

Dado que "Nacho" y Rogelio Rueda, presidente del PRI, decidieron no expulsar de sus filas al exgobernador Mario Anguiano Moreno, por considerar que éste era inocente de presuntos desvíos de recursos públicos por un monto superior a los 2 mil millones de pesos, Anguiano y su grupo político resurgen en este proceso electoral, considerando que aún tiene mucho que aportar a la sociedad colimense. 

Mediante su principal operador en el PRI, Rogelio Rueda ha conseguido mantener a flote a este grupo político, impulsando por ejemplo, a Oscar Valdovinos, diputado durante la administración de MAM y que hoy aspira a una diputación por el tercer distrito electoral.

En el Partido Nueva Alianza, con Roberto Chapula, Ombudsman durante la administración anguianista y defensor confeso de presuntos criminales.

Con su sobrino en Tecomán, neomorenista y aspirante a la alcaldía de aquel municipio.

Con el Partido Encuentro Social, mediante su exprocurador de Justicia, Marcos Santana Montes, hoy aliado de Morena y del Partido del Trabajo.

Y en el Partido Acción Nacional, aliado del PRD y MC, con su amigo de muchos años Jorge Luis Preciado Rodríguez, a quien apoyó en el pasado proceso electoral mediante sus incondicionales; y que por culpa de ellos, anularon la elección ordinaria y se tuvo que desarrollar una elección extraordinaria.

Pero, dado que los anguianistas están diseminados en todos los partidos políticos o infiltrados en otros, la duda es razonable, ¿cómo ayudará al PRI en esta elección, si con la anuencia de "Nacho", MAM operará lo necesario para ganar posiciones contrarias a este instituto político?, ¿Cómo José Antonio Meade se beneficiaría de esta operación en sentido contrario? ¿Hasta dónde la base priista militante de años está dispuesta a perder posiciones para llegar a una elección a gobernador con un partido en cenizas? ¿Será que MAM y "Nacho" juegan a perder para posicionar a Federico Rangel (otro anguianista) rumbo al 2021? No lo sé, pero en breve lo sabremos.

El PRI juega a perder y el PVEM a ganar, con los cuadros seleccionados Nacho "chiapanizará" Colima en el 2021, pintando de verde nuestro estado en caso de perder Romero Coello esta elección.

Nacho indultó a MAM luego de meter en la congeladora por dos años las denuncias penales interpuestas en su contra, para que, después de 700 días de "ardua investigación" llegaran a la conclusión de que se debían turnar a la PGR por considerar que estas pertenecen al orden federal.

Con esto queda de manifiesto, la hermandad partidista que priorizan Nacho y MAM por encima del bien común o el interés de la colectividad.

Es público y notorio el peso y la capacidad de operación política de Mario Anguiano Moreno, hombre que gana elecciones, salva denuncias penales acreditando su honradez, forma cuadros políticos en partidos de oposición capaces de ganar espacios y mantener a raya a un gobernador que hasta el momento le hace lo que el viento a Juárez.

Por lo que se infiere que en esta ocasión perdiendo Meade gana MAM.

 

Vislumbres. ¿Día del amor y la amistad?

Este martes 13 (¿día de mala suerte?) se publicó una lista de los presuntos candidatos que la Comisión Permanente del PAN habría aprobado “por mayoría calificada […] para los 11 distritos locales [que les tocaron en el reparto] y 10 Ayuntamientos del estado, en los términos del convenio de coalición signado con el Partido de la Revolución Democrática y el Partido Movimiento Ciudadano denominada: Por Colima al Frente”.
Lista en la que aparecieron, entre otros connotados políticos albiazules, Héctor Insúa, Yulenny Cortés y Rafael Mendoza, como los candidatos para luchar por la reelección en los tres municipios que han venido presidiendo (con un brevísimo intervalo de suplencia) desde el 16 de octubre de 2015 hasta la fecha. Reelección, por cierto, a la que se les mira muy abocados y que, de darse, constituiría un hecho inédito en nuestra entidad durante el último siglo, porque durante la época juarista, primero, y durante el porfiriato, después, las reelecciones en las alcaldías, las gubernaturas y la presidencia de la república eran sucesos muy ordinarios.
No obstante lo anterior, y evidenciando un evidente grado de desesperación, porque él aspira (o aspiraba) a quitarle la candidatura a Héctor Insúa, el novel político panista Riult Rivera, de inmediato salió a declarar que la lista que comentamos no es válida, y que sus enemigos internos la filtraron a los medios a ver si pegaba. Con lo que se demuestra que, pese a los días que corren, no es precisamente amor y amistad lo que se destila en la oficina ubicada, paradójicamente, en la avenida de La Paz.
AMLO EN COLIMA. -
Se necesita ser muy obcecado para no darse cuenta que, contra todo lo malo que se pueda decir de él, Andrés Manuel López Obrador es el político que, en este preciso 2018, ha alcanzado el mayor grado de madurez y experiencia de cuantos hay activos en todo el país. Un individuo al que sus dos grandes derrotas pasadas y su tenaz insistencia para construir el movimiento que encabeza, lo han hecho aprender más que si hubiera acudido a la mejor universidad del mundo para estudiar un doctorado en ciencias políticas.
Madurez y experiencia que demostró claramente el pasado miércoles 7 cuando, al filo del medio día y bajo un sol radiante, se presentó en el jardín Libertad de Colima, para realizar uno de los últimos actos de su precampaña.
Entiendo que habrá algunos lectores (y otros e-lectores) que por ser militantes de partidos contrarios a Morena será imposible convencerlos de esto que afirmo. Pero aún ellos, si son razonables y no se cierran ante las evidencias, podrían admitir que a 12 años de haber iniciado su primera contienda por la presidencia de la república, AMLO es otro aunque parezca el mismo. Y conste que no me refiero a que hoy peine más canas.
En cuanto a mí concierne, y por haber estado atento a su trayectoria desde que fue candidato a gobernador de Tabasco, puedo afirmar que el famosísimo Peje no sólo está conectando con una buena parte de los ciudadanos que ya antes habíamos emitido nuestros votos por él, sino con un montonal de raza joven que para nada se mira reflejada en el también muy joven Anaya, ni mucho menos en el desangelado “ciudadano Meade”.
Y es que el tabasqueño no se anda por las ramas para nombrar a las cosas por sus nombres, ni se muerde los labios para denunciar los contubernios o la corrupción en donde quiera que éstos broten o se hallen, ni deja pasar la oportunidad de pedirle a la gente que lo ayude a sacar adelante el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que si bien a él le tocó iniciarlo, finalmente “es de todos y para todos”. Con lo que en vez de ostentarse como la voz que manda, se ostenta como el líder que trata de conducir y propone qué hacer para que las cosas verdaderamente cambien, porque “los grandes y positivos cambios no vienen desde arriba, sino que surgen y se mueven desde abajo”.
Me asombré al ver que pese a ser ésa una hora tan desafortunada, acudieran más de 2500 personas al mitin, y que durante los aproximadamente cuarenta minutos que duró en pronunciar su discurso, las casi 500 personas que no cupieron bajo de la limitada sombra que brindaban los toldos, aguantaron, casi todas de pie, bajo aquel solazo, escuchando con gran silencio y concentrada atención todo lo que piensa hacer AMLO en caso de llegar a la presidencia. Concentración ciudadana que muy bien nos podría indicar el grado de desesperación que todos ellos tienen frente a la realidad quebrada, y la esperanza que a todos ellos les despierta un hombre que, para comenzar, habla con tanta claridad, y que ya tiene la experiencia previa de haber gobernador una de las ciudades más grandes del mundo.
PRONÓSTICOS FALLIDOS. -
El domingo pasado un diario local publicó una entrevista a FMP, en la que éste demostró que ya se siente senador, pues emitió en anuncio en el sentido de que “dentro de seis años”, cuando termine su período como tal, “concluirá también su carrera en la función pública”. Y ayer martes también, pese a todo lo que se ha dicho en las encuestas que se publicaron durante el período de las precampañas presidenciales, pronosticó igual que su candidato, “el ciudadano Meade”, tiene todo para ganar la elección, afirmando lo siguiente: “El PRI llega a las elecciones concurrentes de 30 estados (¡¿30?!) con amplias expectativas, pues en ningún lugar, a excepción de la ciudad de México, somos tercer lugar”. Y es de creer que lo mismo afirme en relación a los precandidatos que su partido registró para todos los puestos de elección popular en Colima. ¿Cómo la ven desde ahí?
Esos felices augurios fernandianos me hicieron recordar otros que él mismo hizo, por ejemplo, cuando, fungiendo como adivino, en mayo de 2015 vaticinó que José Ignacio Peralta Sánchez, entonces su candidato a la gubernatura, terminaría ganando la elección de junio con “entre un 10 y un 12 por ciento más” que su más cercano competidor. Pronóstico cabalmente fallido porque, como se recordará, en la elección ordinaria Nacho sólo sacó (y no gracias al PRI, sino al Panal y al Verde) 503 votos más que Jorge Luis Preciado, quien compitió únicamente por el PAN.
No creo que al truculento ex gobernador se le olviden varios otros pronósticos fallidos que emitió en otras entidades donde ha sido delegado de su partido, pero como sabe muy bien que la sociedad tiene memoria flaca, él sigue haciendo sus pronósticos, atínele o no a los resultados finales. Al fin y al cabo que “de lengua todos nos comemos un taco”.
EL CASO DE CHAPULA .-
En las últimas dos semanas han renunciado en diferentes municipios del estado antiguos y valiosos cuadros del partido tricolor, la mayoría coincidiendo en la denuncia de que sus líderes municipales fueron ninguneados por su dirigencia estatal, la que, en vez de escoger a sus militantes como candidatos a las próximas elecciones, prefirieron dárselas a los del Partido Verde, con lo que, como se sabe, van una vez más en alianza.
Entre los hoy ya ex militantes que prefirieron hacer mutis del escenario priísta, destacan, por supuesto, un regidor de Manzanillo y un ex alcalde municipal de Ixtlahuacán. Pero es mucho más notorio el caso del muy conocido Roberto Chapula de la Mora, quien renunció a dicho partido tras 43 años de militancia.
Chapula es, como bien se sabe, un abogado litigante y un ciudadano combativo que, muchas veces ha tenido que remar a contracorriente por criticar los desmanes que cometieron tanto los gobiernos estatales y nacionales, como la propia dirigencia de su partido. Condiciones suyas que, si bien le han ganado la simpatía de no pocos paisanos, le han acarreado la malquerencia de algunos de sus correligionarios identificados con la corriente del “otro PRI”, que por más que se quiera ocultar, desde hace al menos unos quince años dirige en Colima aquel ex gobernador al que le encanta seguir jalando los hilos del poder. Y que, ahora, con el consentimiento implícito de Enrique Peña Nieto, acaba de volver por sus fueros.
La renuncia de Chapula no es, sin embargo, un caso de alcance menor, no sólo porque el popular abogado abandone las filas del PRI “por la puerta grande”, sino porque acaba de firmar un trato con el PANAL (que hoy también jugará en contra del tricolor) y porque teniendo “comal y metate” con un montón de gente de los barrios y las colonias más pobres de la ciudad, y de casi todas las comunidades rurales del municipio, le abrirá al PRI un boquete muy grande debajo de su línea de flotación. Un rival, por otra parte, que no deberá minusvalidar Héctor Insúa, si finalmente su partido le concede ir en pos de la reelección.

 

Con los ojos en la cara. Ternura

Hace algunos días, como a las ocho de la mañana cuando salíamos de la casa, vi junto a la banqueta de enfrente pero del otro lado de la cerca, un burro y me pareció que estaba triste; siempre he pensado que ser burro, va aparejado con la pena y pensé que en su condición y circunstancias no era para menos y que entonces la tristeza es inherente a su cualidad. Ese burro, lo miro casi todos los días y durante algún tiempo su dueño no lo cargaba porque según él, estaba enfermo, pero no sabía exactamente de qué. Me dijo, “como que se derrienga”. También pensó en reumas y con la carga se le recrudecían los dolores y doblaba las patas.

Poco más tarde fui a un bazar en busca de un librero y entre la variedad de objetos y pequeños artículos que allí se muestran, estaba un burrito de madera de colorín, y cuando el dueño del negocio lo miró, dijo: “es el burro agüitado”, confirmando con ello mi apreciación de que los asnos son animales tristes. Ya desde los nombres; asno, burro, el asunto no va bien. A los estudiantes con bajo rendimiento y personas de pocos alcances y entendimiento se les llama burros. Cuando se dice que alguien esta caído o tumbado del burro, se entiende que le faltan diez centavos para el peso y, cuando alguien dice una necedad o algo fuera de lugar, se dice que dijo una burrada. Así, esa pequeña bestia de carga, soporta un peso adicional que ya es mucho decir con el nombre que se le dio y más si pensamos en la doble rr de por sí ya fatigosa e incisiva. Allí frente a la casa, permanece amarrado el burro sufriendo un sol agresivo, inclemente y grosero. Frecuentemente rebuzna y yo no sé, si sea una manifestación que corresponda a la tristeza o a la alegría. Me inclino más a la pena.

También se dice que la carga hace andar al burro cuando no tenemos otra opción que entrarle al trabajo o a alguna otra tarea y afrontar las cosas como son. Hace ya muchos años, un hermano mío respondió a mi padre cuando lo instaba a trabajar, “que trabajen los burros”. Nunca lo olvidó. Sin embargo, y en favor de los burros se les atribuyen algunos hechos; Sansón que iba a ser entregado a los filisteos, se desató y con una quijada de burro, todavía fresca, mató a mil filisteos. “con quijada de rocín a mil hombres sacudí”. Después viene la historia de Sansón y Dalila que conocí en una película cuando era niño. En ella, el protagonista era Víctor Mature, y ya saben, Dalila le corta el cabello origen y causa de su enorme fuerza… En el Libro Primero de Samuel, Saúl va a buscar unas asnas que se le habían perdido y encontró a Samuel quien lo ungió rey. No menos célebre es la burra de Balaam a la que Yahveh abrió la boca y dijo a su dueño después de que le pegó: ¿qué te he hecho yo para que me pegues con ésta ya tres veces? Habrá quien sostenga que los burros solo entienden a palos pero el dueño de la burra de Balaam tuvo una enfermedad estomacal de pronóstico reservado y nunca se cree, volvió a golpear al animalito aquel.

También es célebre el burrito del papá de la religiosa Gisela quien es compañera en el Vasco y actual subdirectora de la Licenciatura en trabajo social. Pues bien, después de muchos años de ser obligado a diversas tareas, el dueño, sin duda, hombre justo y de buen corazón, decidió darle la bien ganada libertad y lo soltó. No sin pesadumbre, el animalito en cuestión, se alejó y anduvo vagando por las cercanías del pueblo hasta que un día regresó a su casa en la que le hicieron algunos cariños y le dieron agua y pastura fresca pero le dejaron la puerta abierta. Al siguiente día se fue y ya no volvieron a saber de él. Fue a despedirse.

A unas tortillas de harina con algún guisado en medio, se les llama, burritos; a personas que transportan droga se les llama burros y a las mujeres, mulas pero no acémilas.

Hay un libro que escribió Juan Ramón Jiménez, premio Nobel de literatura con una carga excepcional de ternura, y que se llama, “Platero y yo” publicado en 1914. Escribe el autor en el prologuillo: “suele creerse que yo escribí este libro para los niños, es un libro, donde la alegría y la pena, son gemelas cual las orejas de Platero”. Así comienza: “Platero es pequeño, peludo, suave y blando que se diría todo de algodón, que no lleva huesos”…Y, cuando Platero enfermó de muerte, así dice; “la barriguita de algodón, se le había hinchado como el mundo y sus patas rígidas y descoloridas se elevaban al cielo. Parecía su pelo rizoso, ese pelo de estopa apolillada de las muñecas viejas, que se cae al pasarle la mano, en una polvorienta tristeza”. Tiene que soportar Platero las bromas en las que se le dice por su condición de asno: “de ti tan intelectual, amigo del viejo y del niño, del arroyo y de la mariposa, del sol y del perro, de la flor y de la luna, paciente, reflexivo, melancólico y amable, Marco Aurelio de los prados”….Al final cuando Platero muere y sobreviene la nostalgia del dueño, le dice: “Platero, ¿Verdad que tú nos ves? Y yo creo oír, sí, sí, sí…. y yo oigo en el poniente su tierno rebuzno lastimero”. Simplemente maravilloso. Alguien falto de ternura lo tendrá que leer.

Por esas mismas fechas vi un documental que hacía referencia a una de las montañas de Afganistán en la que el medio de transporte de carga y de personas son los burros. Allá en lo más alto había una cantidad muy significativa de burros ya dispuestos para ser cargados pero por más que busqué detenida y concienzudamente, no vi por ningún lado al burro que tocó la flauta. Estoy a sus apreciables órdenes si cometí, todo es posible, una burrada o varias. Además yo estoy como dijo el indio: chaparro y cargado de años pero no quiero que se me aplique aquello de “ya te queda nomás lo que al burro, el pedo y el rebuznido”.

* Asesor de la Escuela de Trabajo Social “Vasco de Quiroga”

 

Vislumbres. Mala prensa contra buenos resultados

Para nadie es un secreto que la prensa (y los medios electrónicos) que apoyan al gobierno estatal, son los más acérrimos críticos de las administraciones municipales no priístas. Y que la tarea de esos medios es la de ocultar y minimizar los aciertos de aquéllas, para maximizar, en cambio, sus errores.
Todo esto, sin embargo, no debería de calar en los paisanos inteligentes, mucho menos en los militantes de los partidos no-priístas que, valiéndose de las notas de la prensa gobiernista, acaban por echarle tierra también a sus correligionarios que gobiernan en esos municipios, pero que lamentablemente lo están haciendo al calor de la contienda electoral en curso.
Al respecto se sabe que hay, al menos en lo que toca a los actuales gobiernos municipales de Colima y Villa de Álvarez, algunos elementos albiazules que, desbordados por sus ambiciones, quieren quitar a Héctor Insúa y Yulenny Cortés del camino, para tratar de ponerse en sus lugares, como si realmente fueran más capaces que aquéllos. Pero lo peor es que, según se observa, hay integrantes de la dirigencia estatal que les están dando cuerda para que así procedan, cuando deberían ser prudentes.
Si nos atuviéramos a lo que la prensa progobiernista dice de ésos y otros alcaldes de la oposición, y si lo tomáramos como puras verdades, es claro que los ocho alcaldes no priístas que actualmente gobiernan en la entidad serían los peores de cuantos han existido en la historia local, y que, por el contrario, los únicos dos alcaldes de extracción tricolor serían, a su vez, los mejores de cuantos han existido jamás. Pero no es necesario ser tan limitados de entendederas como para no darse cuenta que todo ese lodo que les echan los “colegas” que trabajan o colaboran en dichos medios, es una simple y descarada campaña de desprestigio orquestada en las altas esferas del gobierno estatal, cuyos integrantes no se han repuesto aún de la dolorosa derrota que padecieron en las elecciones de 2015, y que a todas costas quieren, en las del 2018, ganar de nuevo “el carro completo”, al que tan acostumbrados estaban.
VALORACIÓN POSITIVA. –
Contra lo que afirma esa prensa tendenciosa y cómplice de las trácalas y trapacerías que algunos miembros del gabinete estatal realizan en contra de los intereses del pueblo, está la opinión de los “vecinos de a pie”. La de las personas de buena voluntad que viven en barrios y colonias que han visto lo que con grandísimos esfuerzos, Insúa y Cortés han estado tratado de hacer para que tanto La Villa como Colima sean unas ciudades en donde siga siendo bonito vivir.
Entiendo que por decir todo esto no faltará quién me acuse de parcial, pero nunca podrán desmentir lo que afirmo, porque cualquiera que recorra con alguna frecuencia las calles y las avenidas de Colima y Villa de Álvarez, verá esos esfuerzos reflejados en la infraestructura de la zona conurbada, realizados, además, con las ganas de ser honestos que ambos alcaldes tienen.
Logros que la dirigencia estatal panista tendría, en estos casos que valorar, para que sigan aprovechando la experiencia político-administrativa que han acumulado estos elementos en los meses que llevan al frente de sus alcaldías.
DESESPERACIÓN EN EL “CUARTO DE GUERRA”. –
Es tan grande la desesperación que embarga a los integrantes del “Cuarto de Guerra” del precandidato de la coalición “Todos por México”, que han desarrollado por su cuenta otra campaña mediática para desprestigiar a sus dos más fuertes contendientes:
Sobre Anaya, por ejemplo, han publicado un video en el que se le ve y escucha pronunciando, hace como dos años (pero como si fuera ayer o antier), un discurso encomioso sobre las capacidades que hasta esa fecha había podido demostrar “el ciudadano Meade” en tanto que funcionario de dos gobiernos federales encabezados por los presidentes Calderón y Peña. No obstante lo cual, sacan de contexto ese discurso como para demostrar que el propio precandidato panista está de acuerdo con que México necesita que lo gobierne un ciudadano con todas “las luces” que adornan al mejor recaudador fiscal que hayan tenido esas dos administraciones federales. Sin señalar, por supuesto, las negras sombras que cubren la antigua buena fama del ex secretario de Hacienda, a quien los más malévolos cerebros de la administración peñanietista involucraron en “la estafa maestra”, obsequiándole a cambio la candidatura presidencial del partido tricolor para que, dándose la eventualidad de que pudiese ganar la contienda por la presidencia, él viera los modos de cubrirles sus raterías, o para que, perdiendo la misma, fuera él (y sólo él) el que acabara dando la cara por todos los demás rateros “a la alta escuela”, involucrados en ésa y en otras estafas supermillonarias.
Habiendo valorado ya esto último, todo parece indicar que, contra todos los priístas que insisten que deben cambiar (¡prontísimo!) al “Ciudadano Meade” por otro elemento tricolor más carismático y más competitivo, eso no ocurrirá, porque la gente de Peña lo puso de parapeto para que responda por ellos y el futuro ganador no los meta al bote.
En la contraparte, las “poderosas” mentes del cuarto de guerra que ya mencionamos, han ordenado a sus “eficientes” empleados que dirijan otra intensa campaña de desprestigio en contra de “El Viejito” que ya tiene más de medio año encabezando las encuestas electorales por la presidencia; tratando de hacer creer a la gente que AMLO es algo así como un hijo de Hugo Chávez y hermano gemelo de Nicolás Maduro, sólo porque la senadora perredista de María Dolores Padierna, en una visita que hizo años atrás a Venezuela (cuando Maduro lanzó su candidatura a la presidencia de aquel país), se puso a decir que el proyecto político de Hugo Chávez había sido “exitoso y lo queremos también para México”. Como si Padierna y el ex gobernador del Distrito Federal hablaran con la misma boca y pensaran con las mismas neuronas.
CONTIENDA CALIENTE. –
A como están las cosas en Manzanillo, la contienda por la presidencia municipal y las diputaciones que allí se habrán de definir se pondrá casi como quien dice al rojo vivo. Pero en cualquier de los casos, una vez más quedará afuera el PRI. Porque aun cuando éste vaya aliado con el Partido Verde, el candidato que llevarán brilla, por lo pronto, con “destellos esmeraldinos”.
Hasta hace poco menos de dos semanas había varios indicadores de que el próximo presidente municipal de Manzanillo volvería a ser, sin demasiados trámites, Virgilio Mendoza Amezcua, el ya dos veces ex alcalde del ámbito porteño, cobijado esta vez por la coalición que, pese a que se registró con el nombre de “Todos por Colima”, no pasa de ser de “Unos cuantos por Colima”. Pero resulta que la contadora Martha Sosa Govea, ex alcaldesa por el PAN allí mismo, ex senadora, dos veces diputada local y ex candidata a la gubernatura, se atrevió a decir que quería volver a presidir esa municipalidad y, consecuentemente, en cuanto se supo, la contienda subió a muy altos tonos. Llevando a Virgilio al entendimiento de que no sólo no le será fácil ganar, como pensaba, sino que incluso pudiera perder, porque Martha Sosa tiene muchas simpatías entre el electorado local y porque aún hay mucha gente que la recuerda como una alcaldesa sumamente entregada y chambeadora.
Aparte de lo anterior, la contadora se auto destapó llevando un as a la vista: pues convenció al joven empresario Rubén Romo (que fue un dirigente municipal del PRI al que Nacho y su gente quisieron mangonear sin lograrlo) de que se sumara a su planilla como aspirante a síndico. Siendo ésa una muy interesante propuesta que, de cuajar, le servirá a Romo para conocer los meollos y los recovecos de la administración pública, y para madurar políticamente.
Son (o serán), pues, dos ex alcaldes exitosos los que competirán para que sólo uno de los dos vuelva a serlo y el otro se quede con una regiduría. ¿Quién ganará? La lucha se mira pareja. Pero, como dije arriba, lo muy claro es que ninguno será del PRI, aunque haya uno que lo parezca.

 

Con los ojos en la cara. La misma canción

Imagen del arranque de campaña del gobernador de Colima en el puerto de Manzanillo. Fotografía: Comité Directivo Estatal del PRI Colima.

Cada tres años los mismos recorridos, las mismas sonrisas estudiadas, las mismas fotografías en las que los candidatos aparecen radiantes, lozanos pero las que más nos gustan son en las que aparecen besando niños o ancianos y es que son de una delicadeza pocas veces vista. A eso se le llama ternura. A un servidor también le gustan aquellas en las qué los candidatos portan con singular gallardía un sombrero y botas de las picudas y totalmente identificados con un amplio sector de la población. Después a la hora de lo bueno, es decir de los discursos, los mejores son aquellos en los que, se prometen guarderías para las madres trabajadoras y solteras; computadoras y tabletas para primarias, secundarias; televisores para los viejos porque es necesario que disfruten del entretenimiento, se lo han ganado a pulso; allí podrán ver a todo color las telenovelas, películas, y el fut bol. Estos, los viejos, no tienen andaderas, ni sillas de rueda, ni antídotos para la tristeza, la nostalgia, la decepción y el olvido en que viven. Los candidatos, si el voto los favorece, construirán más asilos, albergues para adictos con psicólogo y toda la cosa, es decir, como Dios manda; habrá orfanatorios, más cárceles y panteones dada la demanda por tanta muerte violenta como hay. Se construirán manicomios para los enfermos mentales emergentes que cada vez serán más gracias al indiscriminado abuso de drogas tradicionales y sintéticas. Allí podrán estar también los locos que ya no tienen cura ni esperanza, Se construirán edificios especiales, para el confinamiento de políticos depravados e incorregibles y allí habrán de pasar el resto de su vida exgobernadores, exdiputados, exsenadores y aquellos que solo tuvieron como ideología el agandalle. Seguramente habrá sobrecupo si se abre una sección para pederastas.
Cada tres años hay un regreso absurdo al absurdo, a salsipuedes, a los callejones sin salida, a la noche que no acaba, al alarido burdo, al griterío sin simulaciones, a la tristeza precoz y añeja acarreada en un camión de trasporte urbano que lo mismo transporta rojos que verdes o amarillos o morados o naranjas, azules en dos tonos, tricolores y los independientes que no dan color pero que tienen tras de sí, un dinosaurio, un sujeto que no puede vivir sin imponer sus propuestas y toda la experiencia acumulada después de tantas y tantas batallas, unas ganadas y otras perdidas pero todas cuentan y también de la derrota se aprende. Detrás de los independientes Dios no lo quiera esta o puede estar ese que sabe más por viejo que por diablo. ¿Por qué nos cuesta tanto creer en las buenas intenciones? ¿Buenas?
Cansados, fatigados, con los pies doloridos, regresan los acarreados a sus comunidades; aburridos por el largo viaje pero les queda como ganancia haber visto al candidato, “igualito que en la foto” aunque un poco más viejo que hace tres años cuando quería ser presidente o hace seis cuando perdió por un pelito la federal. Sí, es emocionante ver al candidato, erguido, ufano, humilde, saludador, frio y en ocasiones cálido. “Estoy aquí por ustedes, para ustedes, con ustedes, donde ustedes” y entonces, la gente buena y generosa; vocifera, proclama, aplaude con la esperanza de un día volver a verlo pero allá en el pueblo, en el rancho. Algún día, si Dios lo permite, irá y entonces todo será diferente pero igual.
Dentro de tres años o antes porque hay que ganarle tiempo al tiempo, es posible que nos volvamos a encontrar con los nuevos candidatos que serán los mismos pero más amables. También pueden ser los hijos de los mismos porque aquí como en las monarquías, esto es hereditario, viene en los genes y si no, se los inyectan. Vendrán casa por casa, los eternos, los sempiternos, los que nunca pueden faltar porque no sabríamos que hacer sin ellos. En sentido estricto la eternidad es aquello que no tiene ni principio ni fin y estos, la verdad, no tienen principios y sus fines son poco edificantes. Conclusión, no son eternos, son imperecederos y muy poco se erosionan o si eso llegara a suceder, se dan una manita de gato para que no se noten las arrugas ni las verrugas.
Para estas elecciones, ya andaré pisando los setenta años y ya no tendré ni ciencia ni paciencia ni conciencia. Ya casi han pasado tres años de la última elección, de tal manera que los que no ganaron, tendrán una nueva oportunidad para lavar su nombre; para agarrar nuevos bríos porque “que chingaos”, lo que pasó fue un accidente, nada que no se pueda superar. Además, tengo más experiencia y un excelente equipo de trabajo; y quiero que quede muy claro que es necesario saber estar en la banca porque allí también se aprende y hay la oportunidad der ver los toros desde la barrera y con otra óptica.
Algunos gobiernos, están ya en los estertores; las actuales administraciones van de salida y algunas de ellas, sobre todo la federal; tan incomprendida, tan vilipendiada tan despreciada por tantos mal agradecidos como hay y todo por 43 y otros pocos más que han desaparecido por obra y gracia de la magia de la represión. Ante la ausencia de los que se van, emergerán los nuevos líderes que esta patria nuestra necesita pero antes, se destrozarán unos a otros y nosotros los ciudadanos comunes, nos enteraremos de la comisión de hechos muy reprobables de los inocentes candidatos. Las calles, entonces, fíjense qué bonito, se llenarán de bandas, de música, de remolques; habrá callejoneadas y sonarán los cláxones de los vehículos y atronarán las porras, las banderas multicolores irán en lo más alto, ondeadas con orgullo porque ahora si tenemos un candidato a la altura de las circunstancias. Todo esto en un auténtico carnaval del desmadre, el despiporre, el despilfarro. Y no te acabes subsidio que la patria necesita de esto como el pan y la tortilla. Ay reata no te revientes que es el último potrión; el que persevera alcanza; con el tiempo y un ganchito hasta las verdes se alcanzan; el que porfía mata venado y si no, por lo menos lo encandila. Ya viene la caballada pero dicen que está flaca y trasijada. Es probable que hasta hambrienta porque hay caballada que no se harta Ya viene también el largo desfile de los chapulines y son muchos o más que muchos. Dispongámonos a recibirlos ya están tocando a la puerta y traen comitiva y si algo les sobra, es saliva.

* Asesor en la Escuela de Trabajo Social “Vasco de Quiroga”.