Vislumbres. Suceso inédito.

Escrito por: Abelardo Ahumada
El lunes 20 se llevó a cabo en el patio principal del Palacio Nacional la tercera reunión que, desde el martes 3 de julio a la fecha, han tenido AMLO y EPN. Un encuentro que para muchísimos lectores apresurados pudiese no tener nada fuera de lo común dentro del proceso de “entrega-recepción”, que tradicionalmente se realiza cada que termina un sexenio y está por iniciar el siguiente. Un encuentro, sin embargo, al que el presidente saliente (sereno, mesurado y reiterativo) calificó de inédito porque se estaba dando el caso de que en dicha reunión participaron, por primera vez en la historia de nuestro país, los integrantes ya nombrados y definidos del gabinete presidencial cuyo período dará inicio el 1° de diciembre próximo. Reconociendo implícitamente que esa definición anticipada del gabinete es un acierto más de su sucesor:
“Se trata – dijo EPN- de un encuentro inédito, toda vez que no había ocurrido en el pasado reciente el tener a estas alturas de la transición, ya definidos, a los titulares de las dependencias gubernamentales de la administración pública federal”.
Colateralmente, Peña Nieto precisó que con dicho tercer encuentro se estaba oficializando el inicio del periodo de entrega recepción, y dio a entender que ya había instruido a los miembros de su propio gabinete para que estuvieran muy bien dispuestos a transmitir a sus pares del gobierno entrante toda la información que éstos les requirieran. Rubricando su mensaje con la idea de que respetarán todas las decisiones que se tomen a partir del primero de diciembre.
DE LO INÉDITO A LO PROTOCOLARIO. –
Pese a lo inédito que dicho encuentro fue, no podemos negar que fue un evento protocolario, pero que como quiera sirvió para sentar un precedente en el que deberán pensar los individuos que a su debido tiempo aspiren a ser los próximos presidentes de la república: me refiero a la posibilidad de ir integrando desde sus campañas, como lo hizo Andrés Manuel, a quienes podrían ser, a su vez, los eventuales integrantes de sus respectivos gabinetes.
En cuanto correspondió a la participación del tabasqueño en esa tercera reunión, cabe mencionar que sus primeras palabras del todavía líder de Morena, fueron protocolo puro, aunque ya no lo fueron tanto durante los minutos que ambos mandatarios se dedicaron a responder las preguntas de los reporteros acreditados por los medios.
Dentro de ese tenor, AMLO se mostró, pues, políticamente correcto: “Celebro – dijo- que estemos llevando a cabo esta transición institucional con respeto y coordinación plena […] agradezco el apoyo incondicional del presidente EPN para que esta transición institucional se dé”. Pero no dudó en hacer una velada alusión al olvido en que han incurrido EPN y algunos de sus principales colaboradores: “Se está cumpliendo el mandato de nuestro pueblo, el soberano, el que manda en México”.
Tras de lo que -agregó: “Vamos avanzando, no se pierde el impulso, no se pierde el tiempo, y a nosotros nos ayuda mucho este periodo previo de preparación para iniciar una nueva etapa en la vida pública de nuestro país”.
Y ya para concluir expresó: “En correspondencia, hemos reafirmado nuestra decisión de respetar al actual gobierno hasta el último día de su mandato”.
LOS PUNTOS DISCORDANTES. –
Después de la primera fase, aparentemente tersa, hubo, como dije, algunas chispas que saltaron tras las preguntas de los reporteros. Y una de ellas fue relativa a las acusaciones que la profesora Elba Esther Gordillo Morales había lanzado (sin nombrarlo) en contra del presidente EPN, por haber hecho de ella una “presa política”.
El primero en hablar fue Peña Nieto, quien obviamente se excusó de haber tomado parte en ello: “El juicio que enfrentó [la maestra] nada tiene que ver con una persecución de orden político. Nada más falso que eso”.
Y al ser interrogado al respecto, lo único que dijo Andrés Manuel fue que si ella había sido exonerada, se le debería respetar su derecho a seguir participando en las actividades que quisiera, dando a entender, también, que él no se involucrará en los asuntos internos de ningún gremio.
Una pregunta, sin embargo, llevó a otra, y como la profesora había dicho esa mañana: “Recuperé la libertad y la Reforma Educativa se ha derrumbado”, EPN afirmó que dicha reforma continuaría aplicándose hasta el último día de su mandato. Mientras que, ya sin cuidar tanto las formas, el tabasqueño fue categórico al expresar que, tal como lo anunció desde los primeros días de su campaña, ellos estarían viendo el modo de cambiar el esquema, porque cuando se implantó [la reforma] no se tomó en cuenta la opinión del magisterio, y porque desde su perspectiva, “ninguna reforma educativa se puede hacer sin los maestros”. Puesto que ellos son “los que transmiten el conocimiento en el aula”.
BALANCE FINAL. –
El balance final del período de entrega-recepción que comentamos, queda todavía a poco más de tres meses de distancia, pero es claro que así como ya se han definido los nombres de quienes habrán de integrar el próximo gabinete presidencial, así también habrán de suscitarse nuevos motivos de encono y desavenencia entre un gabinete y otro, sobre todo cuando los amloístas empiecen a solicitar cuentas claras a los peñanietistas en tales y cuales programas concretos, en los que se tienen sospechas de sobreprecios, incumplimientos, opacidad y desvíos no explicados aún. Con lo que podemos desde hoy mismo vaticinar que la transición, aunque se modere por los usos protocolarios, no será tersa, y habrá momentos verdaderamente álgidos que subirán de tono cuando se publiquen.
AMENAZA CHIAPANECA. –
Y en cuanto a la multi-mencionada ex lideresa del SNTE, tendríamos que señalar otros detalles muy sugerentes: en primer término, permítanme los lectores hacer mención de un párrafo que publiqué en mi colaboración anterior:
“Elba Esther está libre otra vez y, pese al hecho de que ya ronda los 73 años, amenaza con volver por sus fueros sindicales, mientras que muchos de sus antiguos esbirros (que le dieron la espalda cuando Enrique Peña Nieto la mandó apresar) andan que tiemblan, y tiemblan porque la conocen…”
En la vieja escuela de la política mexicana, se solía decir que nada sucede al azar y que “la forma es fondo”. En este sentido cabe señalar que el mismo día en que la cacica sindical fue puesta en libertad anunció que haría su primera presentación pública el día 20 de agosto. Pero ¿por qué ese preciso día y no cualquier otro? Pues porque en esa fecha concreta estaría iniciando el nuevo ciclo escolar 2018-2019. Un día, pues, muy significativo para todos los trabajadores de la educación en el país, y en el que millones de padre de familia estarían atentos al inicio de clases y todo lo que ello implica.
No voy a referir todo lo que ella dijo en su primera declaración de prensa como ente libre. Pero sí comentaré dos cosas: la primera: que no obstante haber afirmado que cambió mucho interiormente mientras estuvo estos cinco años y medio encarcelada, todo parece indicar que su mejoría fue externa, porque re-apareció delgada, sin arrugas, sin canas y sin la gruesa papada que solían mostrar sus fotos como rea. ¿Estuvo, entonces, realmente recluida y dedicada a la meditación y a nuevos aprendizajes? ¿O estuvo (otra vez) rodeada de privilegios, que hasta estrenó cirugía plástica y se atrevió a mostrarse como una “guerrera” que por el momento “está – según ella- en paz”?
La segunda se refiere a su expresión: “Lo que viene debe plantearse con cuidado, sin obsesiones y sin odios, sin rencores por el pasado y pensando en el futuro”. Declaración a la que tendríamos que relacionar con un aviso (o ¿será advertencia) del profesor Rafael Ochoa Guzmán, ex secretario general del SNTE, y compañero de Elba Esther en otras batallas políticas y sindicales: “Ella regresará al sindicato, como si hubiera sido ayer, no como si hubieran pasado más de cinco años, en que fue presa política”.
EL CONFLICTO QUE VIENE. –
Habrán de disculpar que me detenga tanto en un tema que tal vez a muchos lectores no les interese en lo más mínimo, pero resulta que la educación es un tema máximo, y que el conflicto sindical que se avecina puede repercutir muy fuertemente en ciclo escolar que apenas inició.
Al respecto tendríamos que resaltar otra curiosa (y espero que no aberrante) coincidencia: la de que este mismo 20 de agosto que estamos comentando, la muy cuestionada profesora chiapaneca salió a decir que al recuperar ella su libertad, la Reforma Educativa se había desmoronado, mientras que horas después, el próximo presidente de la república, cuestionado sobre el mismo tema dijo que su gobierno tratará de anular la reforma, e impulsar otra en la que se involucren los maestros.
A primera vista todo parecería indicar que López y Gordillo se hubieran puesto de acuerdo, y no dudo que algunas plumas inconformes con los resultados electorales lo expresen así; pero lo cierto es que la mirada y los objetivos de cada uno de estos dos personajes son completamente distintos y no pueden congeniar.
Por lo pronto las muy renovadas aspiraciones de “La Maestra” para volver a encabezar el SNTE no son (y nunca han sido) para defender a sus agremiados, sino para mangonear a los que se dejen, y para administrar los más de mil doscientos millones de pesos que al año se recaudan tan solo por las cuotas “voluntarias” de los trabajadores de la educación. Aspiraciones que habrán de significar una confrontación nada suave entre las corrientes sindicales afines a Juan Diaz de la Torre y la de los gordillistas añorantes, agigantando el problema que ya se por sí enfrenta el gobierno con la CNTE por un lado y el SNTE por otro.
SANGRIENTA EFEMÉRIDE. –
Remontándonos un poco más de dos siglos atrás, resulta que durante los días que transcurrieron entre el 16 y el 21 de agosto de 1811, tanto la entonces diminuta Villa de Colima, como el pueblo indígena de San Francisco de Almoloyan, y el barrio de criollos y españoles que se conocía como “el barrio de Los Martínez” (hoy centro de Villa de Álvarez), fueron el escenario de dos muy cruentas batallas: la primera se suscitó el día 16, cuando haciendo trabajo conjunto, las fuerzas insurgentes reunidas por Ignacio Sandoval y Miguel Gallaga, atacaron a los realistas en el Llano de Los Martínez, causándoles varias bajas y obligándolos a huir, posesionándose unas horas después de la parte más céntrica de la Villa de Colima, a donde en los días subsecuentes estuvieron llegando otros cabecillas, como Pedro y Manuel Regalado (tío y sobrino respectivamente) y José Calixto Martínez, alias “Cadenas”, hasta sumar un contingente bastante numeroso, pero sin entrenamiento, con armas muy rústicas y demasiada hambre.

Supo de esto el coronel Manuel del Río, jefe del Real Cuerpo de la Acordada de la Nueva Galicia y de la Segunda División del Ejército Realista en la misma provincia, quien venía siguiendo a Sandoval desde Autlán, y el día 21 rodeó Colima con su gente, iniciando una muy terrible escaramuza. Unas horas después, habiendo encontrado un punto débil por la calle de La Soledad (hoy Gabino Barreda), , pudo penetrar al centro y hacer una carnicería allí con los insurgentes y hasta con las mujeres que los acompañaban. En el parte militar que rindió al Gral. José de la Cruz, Intendente de la Nueva Galicia, radicado en Guadalajara, Manuel del Río dijo, entre otras cosas: que la Plaza Real (jardín Libertad), las calles aledañas y las salidas de la Villa quedaron cubiertas “con más de setecientos cadáveres”, y atrapados numerosos prisioneros, habiendo logrado huir los principales cabecillas. Por parte de su propio ejército fueron muy pocas bajas, y describió como muy notable el valor y el comportamiento de don Juan Nepomuceno Cuellar, hacendado, vecino de esa villa que, reunido con sus peones, apoyó al ejército del rey; lo mismo que el capitán de Infantería de la Villa de Colima, don José María Ahumada; el padre José María Jerónimo Arzac y sus dos capellanes, que no nombró. Un hecho, pues, sumamente sangriento, ocurrido aquí hoy hace 207 años.

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